Mª Stma. del Dulce Nombre


Nuestra titular mariana tiene la advocación de María Santísima del Dulce Nombre. Esta preciosa imagen formó parte de nuestro grupo a partir del 21 de Noviembre del año 2010, día en el que esta bella estampa de la Virgen María se retomaba al culto después de haber pasado unos años en la escalerilla que bajaba hacia la cripta de la Iglesia de San Juan Bautista. Dicha imagen, la atribuyen algunos entendidos a la gubia del artista vallisoletano Luís Salvador Carmona (siglo XVIII). Aunque durante la pasada cuaresma del año 2014, el historiador gaditano Lorenzo Alonso de la Sierra (Miembro de la comisión para el Patrimonio del Obispado de Cádiz y Ceuta) en una conferencia que tenía lugar en nuestra localidad y en la que se hablaba de la "dolorosa barroca en Chiclana", hablaba de nuestra Titular dando unos datos muy importantes para nosotros. En la misma el conferenciante, tras meses de investigación nos informaba de que posiblemente la Imagen del Dulce Nombre de María fuera la más antigua de nuestra localidad en cuanto a dolorosa barroca (1730-1740). Atribuida a la Escuela de Pedro de Mena y más concretamente a un discípulo suyo llamado Antonio de la Cerda, debido al gran parecido de la Virgen del Dulce Nombre con la de los Dolores del Puente de la vecina capital malagueña y que se encuentra datada, algo que no dejó a nadie indiferente ya que fue contrastado con imágenes que así lo corroboraban. Esperamos que pronto podamos confirmar estos datos y así conocer con certeza que gran imaginero dejó tan bella imagen para el disfrute de todos los chiclaneros. Ha pasado ya desde entonces por la Capilla del Santo Cristo de la Vera+Cruz, la Iglesia Mayor y la que es su casa ahora, la Parroquia de San Antonio de Padua. 
       Destacar que anteriormente tenía la advocación de Amor y Sacrificio.


El augusto nombre de María, dado a la Madre de Dios, no fue cosa terrenal, ni inventado para ella por la mente humana o elegido por decisión humana, como sucede con todos los demás nombres que se imponen. Este nombre fue elegido por el cielo y se le impuso por divina disposición, como lo atestiguan san Jerónimo, san Epifanio, san Antonino y otros. "Del Tesoro de la divinidad -dice Ricardo de San Lorenzo- salió el nombre de María". 




De él salió tu excelso nombre; porque las tres divinas personas, prosigue diciendo, te dieron ese nombre, superior a cualquier nombre, fuera del nombre de tu Hijo, y lo enriquecieron con tan grande poder y majestad, que al ser pronunciado tu nombre, quieren que, por reverenciarlo, todos doblen la rodillla, en el cielo, en la tierra y en el infierno. Pero entre otras prerrogativas que el Señor concedió al nombre de María, veamos cuán dulce lo ha hecho para los siervos de esta santísima Señora, tanto durante la vida como en la hora de la muerte.